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lunes, agosto 19, 2019

Debate sobre ideología de género Parte IV

Informe sobre conferencia a rectores, maestros y estudiantes

Agosto 28 de 2016

Breve informe sobre la Conferencia “Elementos para la deliberación racional en torno a los Ambientes escolares sin discriminación”

El jueves 25 de agosto, ante cerca de 100 docentes, coordinadores y rectores de varios colegios públicos distritales de Barranquilla, cumplí con la invitación que me había formulado la Fundación Caribe Rector. 

La conferencia duró más de 90 minutos (y eso que me tocó “machetearla” al final!). Y el foro participativo con intervenciones, preguntas y respuestas, duró otro tanto, así que la actividad copó toda la mañana de una manera afortunadamente productiva en un colegio de viejos recuerdos. 

La presencia femenina era notoriamente mayoritaria, no sé si eso refleja la actual proporción en la profesión del magisterio. Había también algunos estudiantes de últimos años de secundaria y padres de familia. Esta actividad es colofón de toda esa profusa, confusa y difusa discusión que se dio en este mes de agosto 2016 en los medios y las redes sociales, y que ya venía presentándose desde antes en los talleres organizados por el Ministerio de Educación (MEN) y las secretarías de educación en todo el territorio nacional. Y es a la vez inicio de otra fase más reposada del debate, donde la sindéresis y la ecuanimidad iluminen los discursos. 

Por circunstancias judiciales el tema de la discriminación y el bullying (hostigamiento, acoso) en las escuelas y colegios se vio sesgado y enfocado hacia un solo aspecto: la sexualidad, y el detonante fue una combinación de cartilla (UNFPA, 2016), guía y talleres, que impulsados desde el MEN, evidenciaban una específica orientación en torno al tema, la cual generó el rechazo de amplios sectores de la sociedad colombiana. 

Debe quedar claro que la educación para la sexualidad y el reto de superar el problema de la discriminación y el bullying son dos asuntos mucho más amplios y abarcan más que los puntos específicos que generaron la polémica. 

También debe quedar claro que más allá de las mentiras, los insultos de ambos lados y de los errores del MEN en la manera impositiva y excluyente de implementar la evaluación de los manuales de convivencia, existe en verdad una discusión de fondo sobre contenidos que debe ser depurada de todo ese ruido. 

Y a pesar del giro polarizante que tomó, el debate no es entre cavernarios y pervertidos sino entre un pensamiento conservador tradicional (en gran parte ligado a las religiones cristianas) y un pensamiento liberal (hoy asumido por diversas organizaciones sociales y denominaciones partidistas de centro derecha, centro izquierda e izquierda). 

Personajes de filiación liberal, como Vivian Morales, o de origen liberal, como Álvaro Uribe, están claramente ubicados en la posición conservadora. Es notorio que en este debate la fractura de la sociedad corre por una ruta distinta a las que tiene la polarización en torno a temas como la paz y el plebiscito sobre los acuerdos Estado – Farc y otros temas de alinderamiento político. 

Por ejemplo, muchas personas afines a la izquierda o antiuribistas radicales, en este punto de la sexualidad coinciden con la posición conservadora. Lo cual no es raro si tenemos en cuenta que hasta hace unos pocos años hasta las corrientes marxistas de la época consideraban la diversidad sexual como “decadencia burguesa” o “degeneración”. Esto muestra que los partidos desideologizados de hoy no determinan las concepciones de sus afiliados y que ahora el pensamiento de los individuos se mueve de manera independiente a tales agrupaciones (el panorama ideológico hoy se parece al movimiento browniano!). Los partidos ya no son organizaciones de ideas sino empresas, herramientas o maquinarias para los negocios políticos. 

En la conferencia propuse tres tesis principales: 

1. La polarización apasionada opacó un consenso subyacente en la mayoría de la población colombiana en torno a la no discriminación (unos la asumen plenamente, otros están en el proceso de aprenderla). Sin embargo, esto aún puede ser reversible y es posible aprovechar esta oportunidad para el uso público de la razón y la maduración como sociedad capaz de convivir y manejar sus conflictos y diferencias (esto va ligado a otros temas como la paz, por ejemplo). La ética de mínimos es lo recomendable para construir consensos en contextos de pluralismo moral como es el caso colombiano. 

2. La Cartilla 2016 va más allá de la ley 1620, la sentencia T-478 y la cartilla 2008, en tal sentido, se extralimita. La cartilla 2016 puede entenderse como una radicalización notable de la cartilla 2008 y se observa más permeada por una ideología ultraliberal basada en el construccionismo social. Esto no lo comprendieron aquellos que utilizaron el argumento de la cartilla 2008 para justificar la cartilla 2016, entre ellos la ministra, sin realizar un serio análisis comparativo. 

3. Existe una tercera posición, distinta a la conservadora tradicional y a la liberal basada en el construccionismo social, cual es el enfoque biológico-cultural integral de la sexualidad humana. En sus consecuencias prácticas este enfoque puede coincidir en gran parte con el pluralismo sexual liberal del mundo adulto con fundamento en la valoración integral del cuerpo humano tal cual es y en el carácter lúdico de la sexualidad (legitimidad del placer) sobre la premisa de un manejo responsable de la salud y la reproducción. Pero difiere en ciertos casos extremos y, en particular, frente a los procesos formativos de infantes, impúberes y adultos menores, una discusión imbricada con el debate en torno al “libre desarrollo de la personalidad”, una ficción útil típicamente liberal. 

Imposible resumir ahora el desarrollo de la argumentación esbozada, que además, como ya dije, duró hora y media y no pudo desenvolverse de manera completa (era la primera vez que hacía esta conferencia, preparé un esquema, unos apuntes y unas citas, pero no tenía medida su duración, como sí sucede cuando se trata de leer un escrito o de una charla que uno ha dado anteriormente). 

Finalmente excúsenme este párrafo enrevesado. En el oscuro territorio de los “ismos” y la jerga de los filósofos se trata de, por un lado, refutar las acusaciones de “esencialismo” y de “naturalización” y por el otro lado, de elaborar la crítica al construccionismo social por su reduccionismo culturalista de ontología idealista-dualista, y su epistemología subjetivista de inspiración posmodernista y, por ende, alejada de la ciencia.

Debate sobre ideología de género Parte III

El consenso es posible y consiste en no discriminar

Publicado originalmente el 17 de agosto de 2016

El consenso para lograr ambientes escolares sin discriminación es perfectamente posible. A pesar de las agrias y polarizantes discusiones, las marchas, insultos y demás contribuciones negativas, lo cierto es que la inmensa mayoría de los colombianos está de acuerdo en una cosa: es malo discriminar. Para algunos será una convicción profunda, otros apenas lo están aprendiendo (porque hay que reconocer que no es fácil, dada la humana naturaleza, y ese valioso esfuerzo hay que retroalimentarlo positivamente).

Puede que tengamos diferentes concepciones de la naturaleza humana y de la sexualidad, pero ello no implica la imposibilidad de la convivencia, la tolerancia y el respeto en un contexto pluralista y democrático. La clave es la no imposición de una concepción del ser humano a los que no la comparten, la no imposición de un discurso a los que no lo comparten, la no imposición de una creencia moral a los que no la comparten.

Esta gran mayoría capaz de respetar al diferente incluye religiosos y no religiosos, conservadores, liberales y progresistas, heterosexuales estadísticamente mayoritarios y minorías de sexualidad diversa. Sólo quedan por fuera de esta gran mayoría aquellos extremistas que persisten en imponer una visión a otros desde una supuesta superioridad moral y unos valores no consensuados, y que por eso discriminan, atacan o reprimen al diferente.

Hoy por hoy las democracias son plurales en múltiples aspectos, incluyendo los códigos morales. Pero debe haber un Acuerdo sobre lo Fundamental, un núcleo de consenso, la intersección de las diversas morales vividas desde una pluralidad de creencias. Y ese núcleo está constituido por los Derechos y Deberes Humanos.

Un pésimo manejo de esta coyuntura fracturó aún más el tejido social colombiano, ya de por sí rasgado por las violencias y los conflictos de nuestra sociedad, y lo que debería ser una oportunidad de deliberación pública de la razón y construcción de consensos se convirtió en una polarización pasional e irracional.

Aun estamos a tiempo, quizás, de retomar el camino del uso público de la razón y ese es el llamado que me permito proponer desde esta modesta tribuna.

(La filosofía tiene una responsabilidad social ineludible)

Debate sobre ideología de género Parte II

El sancocho trifásico: La moral y las buenas costumbres vs. La tolerancia y el respeto al diferente (y el tercer ojo?)

En Colombia se desató un debate y como suele pasar aquí hay polarización, calumnias, juego sucio, ataques personales, etc (para posibles lectores extranjeros: los gustos sexuales de la ministra, un asunto anecdótico y sin importancia alguna, se volvió el ojo del huracán de odios y agresiones, desviando por completo la discusión del fondo real del asunto).

El tema es la formación de niños en asuntos relativos a la sexualidad. Y ambas posiciones desean el bien, no hacer daño, aunque paradójicamente con la polarización se disparan los odios y "bajas pasiones" a veces en formas bastante agresivas.

Una posición se ancla en la tradición, la religión y "la moral y las buenas costumbres". Es una posición conservadora pero creo, por las discusiones, que mucha gente conservadora ha aceptado (o debo decir "había"?) tesis liberales como la no discriminación, el respeto al otro, la tolerancia a lo diferente e incluso habían dejado atrás la homofobia (o al menos lo intentaban), pero en esta coyuntura se sintieron agredidos, amenazados, por una ofensiva "colonizadora" de lo que denominan la "ideología de género" (hasta el papa se ha referido al asunto). 

La otra posición agenciada desde el gobierno (Ministerio de Educación) y apoyada por la ONU adoptó el construccionismo social (equivalente al modelo estándar de las ciencias sociales) para impulsar la causa justa del pluralismo sexual, que es otra forma de decir respeto y tolerancia entre diferentes a raíz de una ley y una sentencia. Al fundamentar la causa justa del pluralismo sexual en una teoría culturalista que desconoce la biología, lo que debería ser la implementación de una Ley y de una sentencia (que en sí no son construccionistas) se convirtió en un discurso exagerado que va más allá de la ley y la sentencia, especialmente cuando se mete con el delicado tema de la formación de infantes. Esas son las consecuencias del construccionismo o culturalismo o modelo estándar de las ciencias sociales, que cree que el ser humano es tabula rasa al nacer, infinitamente plástico o moldeable, carente de naturaleza. Es este discurso exagerado que cree que el género es una construcción social independiente del sexo y de la biología el que se convirtió en amenazante no sólo para los conservadores recalcitrantes como el procurador Ordoñez y demás ilustres del club de “la caverna”, sino para miles, quizás millones, de padres de familia comunes y corrientes. Ese discurso está plasmado en un libro publicado por el Ministerio que se titula “Ambientes escolares sin discriminación”, el cual no es un borrador sino una obra publicada y que apunta a la realización de ajustes en los manuales de convivencia que cada colegio, público o privado, debe tener. Y también el discurso de marras se irradió desde el Ministerio a través de decenas de contratistas que hicieron las veces de multiplicadores para “capacitar” a directivos de colegios y maestros en talleres que ya se han realizado en gran cantidad con la colaboración de las secretarías de educación de departamentos y municipios. Una vez estalló el alboroto, ahora sí el ministerio se apresura a aclarar que los colegios son “autónomos” (lo cual no creo que aplique para los públicos).

Lo curioso es que ambas posiciones: la religiosa y la culturalista, tienen mucho en común: son idealistas y dualistas en ontología (sean o no conscientes de ello) y, por tanto, se encuentran alejadas de la ciencia, que es materialista y monista en lo ontológico.

Así que hay una tercera posición, una tercera mirada, un tercer ojo, el realismo científico, materialista y monista, pues este es un sancocho trifásico. Y es que el construccionismo social no tiene ni mucho menos la propiedad exclusiva de la causa justa (liberal) del pluralismo sexual y la tolerancia. Aunque hay que reconocer que el construccionismo social sí se ha convertido en una especie de discurso hegemónico en las ONGs, movimientos sociales y grupos de presión (léase feminismos, LGTBI, etc), pero es porque todos estos sectores “progres”, al igual que las izquierdas, afectadas del virus posmoderno desde los 80 o 90, le han dado la espalda a la ciencia de la mano de "papers" académicos o libros que son en realidad manifiestos políticos sin fundamento científico, pero que pueden tener la complicidad de toda esa corriente pseudocientífica que se ha apoderado de las "ciencias sociales", el denominado “modelo estándar” (construccionista, culturalista).

Esa tercera posición no comete el mismo error de unilateralismo en el extremo opuesto, es decir, no es una concepción biologista opuesta al culturalismo, sino un enfoque que reconoce la complejidad humana biológica y cultural, desde la biología evolutiva, la genética, la epigenética y biología del desarrollo -el campo llamado "evo-devo"-, las neurociencias, la psicología experimental y desde luego también la investigación seria en las propiedades emergentes de los sistemas sociales (socioculturales) y su feed back sobre el individuo (como se expresa, por ejemplo, en la epigenética y el desarrollo neural). La biología no rechaza de plano el carácter binario de la sexualidad, pero sí la matiza, tanto para animales no humanos como para los humanos, pues se manifiesta en toda una complejidad de expresiones en cuanto a estructuras, funciones, identidades, orientaciones, roles y comportamientos. El pluralismo sexual tiene fundamentación biológica y no sólo cultural. Es imprescindible conocer las causalidades, constricciones y límites que impone la biología (tanto en sentido explicativo como estadístico) para no caer en exageraciones. Por ejemplo, los últimos 60 mil años de historia humana sólo se entienden desde la coevolución biológica-cultural. Y el individuo Homo Sapiens es también un sistema/proceso integral biológico-cultural. Pero resulta muy preocupante que esta posición que sí tiene fundamento científico, poco se expresa más allá de los ámbitos de la ciencia y la divulgación científica para "nerds" o especímenes por el estilo. Al menos en países como Colombia (en EEUU quizás es diferente debido a los combates intelectuales contra el fundamentalismo religioso evangélico).

Toda esta temática es filosófica. Incluso es más de filosofía de la ciencia y filosofía de la mente que de filosofía moral. Y aunque la filosofía parece un juego académico que poco le interesa al gran público, a la sociedad, coyunturas como ésta muestran que desde las élites académicas surgen discursos errados que afectan a la sociedad, probablemente porque dentro de la Academia en vez de darse los debates, cada quien se encierra en su nicho, en su torre, y se deja proliferar la pseudociencia y la falta de rigor.

Nota: no quise referirme aquí a la problemática ética. Baste decir que vivimos en tiempos y países de pluralismo moral y que la convivencia entre múltiples éticas de máximos es posible si compartimos una ética de mínimos, como son los derechos humanos por ejemplo. En un contexto democrático ha de haber pluralismo político y en tal contexto no es aceptable la homogenización o imposición de un determinado código moral a toda la población. Lo que sí es deseable es consensuar los mínimos fundamentales para la convivencia (“el acuerdo sobre lo fundamental” que decía un icónico personaje conservador). Pluralismo político, pluralismo moral y pluralismo sexual se interrelacionan y bien manejados permiten una sana convivencia. No es fácil, pero se puede lograr si aprendemos a deliberar con altura, con argumentos que van y vienen, con empatía (ponerse en el lugar del otro), y con información adecuada (y en esto la ciencia pude aportar mucho).

Debate sobre ideología de género Parte I

El 10 de agosto de 2016, en plena campaña del plebiscito sobre los Acuerdos de Paz con las Farc, se realiza en Colombia una gran marcha en protesta contra la cartilla Ambientes escolares sin discriminación financiada por el ministerio de educación que en ese momento estaba a cargo de Gina Parody, política que ha reconocido abiertamente su orientación homosexual.  La cartilla tocaba temas de sexualidad y género, y estaba dirigida a la educación básica y media.  Esto desató una deliberación pública sobre la llamada "ideología de género", el cual terminaría afectando los resultados del plebiscito por la paz, siendo ésta una de las múltiples trampas realizadas por el partido de ultraderecha denominado "Centro Democrático", pues nada tenía que ver la cartilla con el proceso de paz.

Cuelgo ahora en el blog cinco notas que publiqué en ese entonces (agosto 2016) sobre el debate en sí y la conferencia que desarrollé por invitación del magisterio en Barranquilla.

He aquí la primera nota:

PREPARANDO CHARLA SOBRE SEXUALIDAD Y GÉNERO EN LA ESCUELA

Elementos para la deliberación pública en torno a ambientes escolares sin discriminación

1. Alcance de la charla: mostrar que hay como mínimo una tercera posición distinta a la religiosa y a la que algunos denominan “ideología de género”

2. El problemático concepto de “construcción social” (desde la filosofía de la ciencia)

3. La biologización de las ciencias sociales: una pertinente tendencia actual

4. La mirada naturalista (realismo científico crítico)
  a. No es esencialista
  b. No es moral (la falacia naturalista)
  c. Reciclaje de antiguas discusiones filosóficas

5. Subdeterminación genética: cómo funciona

6. Visión científica de la sexualidad
  a. Naturalista (biológica)
     i. Filogenética
     ii. Ontogenética
  b. Histórica
  c. Estadística

7. Filosofía moral:
  a. Éticas de mínimos y de máximos en contextos de pluralismo moral
  b. El ideal ascético y diversos tipos de hedonismos

8. ¿Existe la ideología de género?
  a. Movimientos sociales o grupos de presión?
  b. Origen del discurso: ciencia o lucha política?
  c. El problemático concepto de “ideología”

9. El caso de la cartilla, la guía y los talleres: ¿van más allá de la sentencia T-478 de 2015 y de la Ley 1620 de 2013 o no?

10. El sueño ilustrado de la emancipación